Dadas las posibilidades que ofrecía la comarca,
en la segunda mitad del siglo XVII se estableció
en ella un hombre llamado don Diego Clemente de Rivera,
quien construyó corrales para la cría de reses.
Además, creó las condiciones para que otros
criadores la utilizaran en su paso hacia la zona más
oriental, fundamentalmente a Bayamo. Por entonces la región
comenzó a conocerse por San Gregorio de Las Tunas.
Con el paso de los años, y a manera de facilitar
el nombre del sitio, se conoció por Corrales de Las
Tunas, hasta que a finales del XVIII, y dada la división
política existente, se llamó Las Tunas de
Bayamo.
Con ese nombre transcurrió la primera mitad del
XIX, y ya en plena campaña emancipadora, el 16 de
agosto de 1869, las fuerzas del general Manuel de Quesada
atacaron la ciudad, y cuando estaba prácticamente
en su poder, este decidió retirarse ante el asombro
de sus seguidores. Este hecho dio pie a que los españoles
consideraran la batalla como un triunfo de sus armas y le
dieron el nombre de Victoria de Las Tunas. En esta intentona
de tomar la ciudad participó con las fuerzas rebeldes
Vicente García, el patriota insignia de la comarca.
Y no es hasta 1975 en que la Revolución le da el
nombre actual de Las Tunas a la provincia y a su capital,
a partir de una nueva división político –
administrativa efectuada por entonces.